El mismo interés que pones en ahorrar para tu jubilación, lo debes poner en llegar a ese momento en un buen estado físico y mental. Valora si te puede interesar un seguro de salud.
- La masificación de la Sanidad Pública conlleva largas listas de espera lo que te puede llevar a plantearte una solución sanitaria privada.
- Un seguro de salud te puede proporcionar una asistencia sanitaria más rápida, cómoda y eficaz.
- Un seguro de salud privado te permite acceder a pruebas, urgencias y hospitalización en el momento que lo necesites.
Ahorra con propósitos específicos.
El mismo interés y disciplina que pones en ahorrar y planificar para tu futuro retiro, lo debes poner en tomar medidas que te permitan llegar a ese momento en un buen estado físico y mental ¿no te parece?
Merece la pena que te pares a pensar en los costes que el mantenimiento de tu salud puede acarrearte tras tu jubilación.
El aumento de la esperanza de vida pronostica que el coste de tu atención sanitaria aumentará significativamente para cuando alcances tu edad de retiro.
A la hora de estimar cuánto necesitarás durante tu vejez para vivir con una buena calidad de vida, considera la cantidad que debes ahorrar en prevención médica desde ahora, no importa lo joven seas. No se trata solo de vivir más años si no de vivirlos en buenas condiciones de salud.
La protección de tu salud no es un gasto, es una inversión.
Si tengo acceso a la salud pública que es gratuita, ¿porqué contratar un seguro de Salud privado?
La masificación de la sanidad pública, las largas listas de espera y la falta de inversión y mantenimiento en centros de salud y hospitales pueden hacer que merezca la pena plantearte complementarla con la salud privada.
Ventajas e inconvenientes de la salud pública y de la salud privada
Ventajas de la sanidad pública española
La mayor y más importante ventaja es la cobertura sanitaria del 100% para todos los ciudadanos por igual.
La sanidad pública goza de calidad asistencial y es pionera en investigación, avances tecnológicos, formación de profesionales sanitarios y material.
Desventajas de la sanidad pública española.
Largas listas de espera
Las listas de espera en las intervenciones quirúrgicas son el principal motivo por el que muchos pacientes optan por un seguro médico privado que les permita una solución más rápida. Uno de los mayores inconvenientes de la salud pública es la cantidad de filtros que tiene que pasar el paciente; primero has de acudir al médico de atención primaria (una primera barrera para acceder a las consultas especialistas), las pruebas, los resultados, hasta llegar a la atención hospitalaria con cirugía.
Cada vez se limitan más las pruebas diagnósticas y solo se prescriben cuñado es absolutamente necesario.
Hospitalización
En la sanidad pública española cuando ingresa un paciente, en la mayoría de los casos hay que compartir habitación y baño con otro u otros pacientes. Esto puede generar una sensación incómoda y de perdida de intimidad para los que están ingresados, especialmente si presentan diagnósticos delicados. Por no hablar de los casos en que vemos a enfermos ubicados en los pasillos en ciertos momentos de colapso.
Ventajas del sistema privado de salud
Rapidez en las citas médicas (reducción de los tiempos de espera)
Es la gran ventaja de la sanidad privada española. La rapidez es tanto en atención primaria, especialidades, tratamientos o intervenciones quirúrgicas. Acceso directo a médicos especialistas y centros hospitalarios de referencia, sin necesidad de pasar por el filtro del médico de cabecera. Las citas no suelen tener mucho retraso y el resultado de las pruebas tampoco.
Hospitalización
Si buscas sobre todo comodidad, tu inclinación será hacia la sanidad privada. En un ingreso hospitalario tendrás una habitación individual y otras comodidades, tanto tú como tu acompañante.
Urgencias
Los servicios de urgencias integrados en el seguro de Salud permiten acceder a atenciones especializadas sin largos periodos en la sala de espera por no estar tan masificados como los públicos.
Desventajas de la sanidad privada española
El gasto
Un seguro privado de salud, implica pagar cada mes, trimestre o año una prima y en algunos casos lo que se llama servicio de copago. Este copago es una opción del seguro de salud y puede afectar a algunos servicios o a todos. Por lo tanto, puede haber consultas, tratamientos o pruebas médicas que no estén cubiertas por ese seguro privado que se ha contratado. ¡Infórmate bien cuál son tus coberturas!
Entonces ¿Sanidad pública, sanidad privada, o ambas a la vez?
En España tenemos dos formas de atención sanitaria:
La sanidad pública a la que tenemos derecho todos los ciudadanos.
Y la opción libre de pagarte un seguro médico privado. La sanidad privada ha ido entrando en las vidas de los españoles paulatinamente. En los últimos años las aseguradoras de salud y los hospitales privados han aumentado en España, mientras que las inversiones en la sanidad pública han bajado.
Los puntos fuertes de la sanidad privada dependen del usuario, ya que cada cual confiere más importancia a unos servicios que a otros
Hay que partir de la premisa de que no todo el mundo puede pagar mensualmente un seguro médico privado. Por lo tanto, la mayor ventaja que tenemos en España es que podemos disfrutar todos, por igual, de una sanidad pública en cualquier momento y circunstancias. Ya sea de atención primaria, especialidades, urgencias u hospitalización. La asistencia sanitaria pública se financia a través de los impuestos que pagamos los ciudadanos. El servicio de salud pública es gestionado y administrado por el Estado, por eso, queda a merced de nuestros políticos y gobernantes.
Para acceder a la sanidad privada en este país, se hace, bien pagando cuotas, que pueden ser mensuales, trimestrales o anuales. O bien, a través de planes de empresa o mutualidades de funcionarios públicos que son los únicos que pueden elegir entre un sistema sanitario público o privado.
¿Qué le pedimos los pacientes a la sanidad española? Una buena atención, rapidez y medios al alcance de los enfermos.
Antes de decantarte por una u otra opción o por ambas a la vez, debes evaluar cuáles son las características de cada una y cuáles son tus necesidades específicas.
Cuidar de tu estado físico ahora, hará que el gasto de tratamientos en el futuro sea menor.
Establece las metas para tu bienestar físico con la misma atención y disciplina que dedicas a cuidar tu salud financiera.
¿Qué debo saber a la hora de contratar un seguro de salud?
Además de las coberturas, debes tener en cuenta sus características y condiciones antes de contratarlo. De esta forma tendrás un mayor conocimiento del producto que estás contratando y de sus particularidades.
El cuestionario de Salud
Antes de contratar la póliza te pedirán que realices un cuestionario de salud. Se trata, básicamente, de un documento en el que tendrás que añadir todos los datos relativos a tu salud para que la aseguradora tenga conocimiento de ellos y establezca el perfil de riesgo que representas. Es importante que indiques enfermedades crónicas o preexistentes en este cuestionario.
Copagos
En las pólizas de copago el usuario, además de pagar una prima fija por su seguro de Salud, también pagará una parte del servicio médico del que haga uso, cada vez que recurra a él. Dependiendo del tipo de copago contratado, el importe será mayor o menor. Existen pólizas con un límite de copago anual establecido y pólizas que carecen de copagos.
Carencias
Los periodos de carencia hacen referencia al tiempo que tiene que transcurrir desde que contratas el seguro hasta que puedes empezar a hacer uso de ciertas coberturas. Es decir, para poder acceder a determinados especialistas o servicios tendrá que pasar un tiempo desde que contratas la póliza. Cada compañía determina los periodos de carencias para cada producto, aunque estos suelen ser bastante similares.
¿Cuál es la edad máxima para contratar un seguro de salud?
Depende de la aseguradora con la que quieras contratar el seguro médico. La edad límite suele ser entre 64 y 69 años aunque algunas aseguradoras han lanzado pólizas diseñadas especialmente para mayores de 70 años.
Tipos de seguros de salud
Actualmente hay diferentes tipos de póliza que puedes contratar.
Cuadro médico: la aseguradora pone a tu disposición un listado de médicos y clínicas a los que puedes acudir sin ningún coste añadido porque están incluidos en el cuadro médico de la entidad. Puede ofrecer la opción de cuadro VIP (con determinados hospitales de mucho prestigio).
Con copago o sin copago.
Reembolso de gastos: te permite acudir a médicos que no estén en el cuadro médico incluido en la póliza, pero tendrás que asumir parte del coste.
Mixto: con esta modalidad puedes ir a los centros concertados o elegir otro obteniendo un reembolso porcentual de la factura, según te convenga en cada ocasión.
En resumen
Cuidar de tu salud no es solo una cuestión de bienestar inmediato, sino una inversión para disfrutar de una calidad de vida plena durante tu jubilación. Tanto la sanidad pública como la privada en España tienen ventajas únicas, y elegir entre una u otra (o ambas) depende de tus prioridades y necesidades. Un seguro de salud privado puede ser una herramienta valiosa para quienes buscan mayor rapidez y comodidad en el acceso a especialistas, hospitalización, y otros servicios de atención sanitaria, complementando así las prestaciones de la sanidad pública.
Es importante conocer bien los detalles de las pólizas de salud, incluyendo aspectos como periodos de carencia, opciones de copago y el cuestionario de salud, para que el seguro se adapte realmente a tus necesidades y estilo de vida. Recuerda que la salud es una parte esencial de tu plan para el futuro; dedicar tiempo y atención a protegerla ahora puede significar vivir esos años adicionales en óptimas condiciones.




